Descripción

La Caña de Lomo de Bellota Ibérico de Juan Manuel, es una de las piezas más nobles del cerdo ibérico, procedente de animales criados en libertad en dehesas y alimentados por bellota y ricas hierbas que marcarán las características finales del producto. Se trata de cada una de las dos piezas de carne que están junto al espinazo y bajo las costillas, condimentado con sal, pimentón, ajo y orégano, y posteriormente curado mediante un proceso laborioso, lento y natural. La presentación del producto la realizamos de la siguiente manera: en medias piezas o entero de forma unitario envasado al vacío o sin él.

El peso de cada sobre es de 100gr aproximadamente.

Ingredientes:
Caña de Lomo de cerdo de bellota ibérico, sal, azúcares, especias, lactosa en polvo, caseinato sódico, dextrosa, dextrina, antioxidante (E-301,E-331) conservadores (E-250, E-252) y tripa artificial de colágeno.

Curación:
Más de 6 meses de curación en secaderos y bodegas naturales.

Peso:
100gr

Presentación:
Sobre envasado al vacío.

Productor:
Jamones Juan Manuel

Ubicación:
Guijuelo (Salamanca)

Valor nutricional / 100gr:

  • Valor energético 288 Kcal – 1205 kJ
  • Grasas 15,9 g. Grasas Saturadas 4,9 g
  • Hidratos de carbono < 0,10 g
  • Azúcares < 0,10 g
  • Proteína 36,4 g
  • Sal 3,8 g

Nota de Cata

ASPECTO VISUAL
Colores que van del sonrosado al rojo púrpura, aspecto marmóreo en sus vetas por la grasa infiltrada.

TEXTURA
Suave, untuoso, sutil y fina textura ya que proviene de una de las partes más exquisitas del cerdo ibérico.

AROMA
Aroma agradable y característico, intenso y lleno de matices, como el de las especias.

SABOR
En boca es untuoso, de sabor intenso y persistente, se aprecia su adobo que está sutilmente integrado, un placer en boca.

Fecha de caducidad:
Carece de fecha de caducidad, pero se recomienda consumir no superando los 6 meses a partir del momento de la venta.

Condiciones de conservación:
Lugar seco y fresco (entre 10º y 20º) y preferentemente colgados. Una vez cortado hay que consumirlo al momento o envolverse en un papel parafinado o film transparente, para evitar el contacto con el aire. De todas formas, es recomendable cortar sólo lo que se va a consumir. Tiene un plazo de consumo aproximado de 3 meses una vez se produce el corte, pero es conveniente consumirlo en un plazo de 30 días.